ALEJANDRO DUMAS "CADIZ"
Alejandro Dumas ( Padre)
Cádiz año 1847--1848
( 4ª parte--Por esto gusta Cádiz sin saber por qué)
FIN DEL RELATO
Ante todo, Cádiz es la hija bienamada del sol , su ojo de fuego la cubre con sus más ardientes rayos, de suerte que la ciudad entera parece metida en la luz.
Tres son los colores parecen requerir la vista : el azul del cielo , el blanco de las casas y el verde de las celosías. Pero ¡¡ Qué azul, qué blanco y que verde!! . No hay cobalto , no hay ultramar , no hay zafiro comparable al azul ; no hay nieve , no hay leche , no hay azúcar parecido al blanco ; no hay esmeralda , no hay verde veronés , no hay verde gris que pueda compararse a este verde .
Tres son los colores parecen requerir la vista : el azul del cielo , el blanco de las casas y el verde de las celosías. Pero ¡¡ Qué azul, qué blanco y que verde!! . No hay cobalto , no hay ultramar , no hay zafiro comparable al azul ; no hay nieve , no hay leche , no hay azúcar parecido al blanco ; no hay esmeralda , no hay verde veronés , no hay verde gris que pueda compararse a este verde .
De vez en cuando , a través de la reja de un balcón , asoman las ramas de una planta que yo no conocía y cuya flor se abre en la pared como una estrella de púrpura .
No he visto en España en ninguna otra parte casas tan altas como en Cádiz ; Cádiz no puede extenderse ni a derecha ni a izquierda y se ve obligada a ganar en altura lo que su islote le impide de amplitud ; por ello cada una de sus casas se eleva sobre la punta del pie , una para , mirar el puerto , otra el mar , Esta exigüidad del terreno hace las calles de Cádiz por lo menos tan estrechas como las de las demás ciudades españolas. Apresurémonos a decir que no están mejor empedradas.
Pero la ventaja que presentan sobre las otras ciudades de España , y que no sé a qué atribuir , es que Cádiz es el único sitio donde he visto calles que parecen ir al cielo .
¿ Comprende usted , señora ?. El extremo de estas calles de que le hablo da en el vacío , están limitados por el infinito ; este azul que se extiende entre dos líneas blancas aparece todavía más excesivo y brillante : es el azul absoluto . Todo esto es alegre , vivo , luminoso ; todo esto procura la explicación de estas noches vibrantes de amor y serenata que hasta en España se llaman las noches de Cádiz.
Esto aparte , nada hay que ver en Cádiz ; ni monumentos , ni palacios , ni museos ; una Catedral de harto mal gusto y nada más . Pero lo que viene a buscarse a Cádiz es, como en Nápoles , este cielo azul , este mar azul , este aire transparente y limpio y este soplo de amor que el aire arrastra.
Por esto gusta Cádiz sin saber por qué. Hemos andado de aquí a allá todo el día con nuestro amable Cónsul , señor Huet , y aparte una encantadora dama , que nos ha recibido con una gracia del todo francesa y que mañana de un baile que expresamente me ha dedicado , me vería muy apurado para explicarle lo que he visto . Hemos pasado la tarde visitando los almacenes de esteras . Las esteras son la especialidad de Cádiz .
No conozco nada más lindo , más coqueto , más elegante que estas largas esteras blancas , suaves como telas , con bordados y dibujos rojos y negros . He adquirido no sé cuantos metros , que el Veloce tendrá la bondad de transportar a Argel , y allí me dolerá mucho si no encuentro modo de envíarlas a Francia. " A bordo del Veloce ".
Esto aparte , nada hay que ver en Cádiz ; ni monumentos , ni palacios , ni museos ; una Catedral de harto mal gusto y nada más . Pero lo que viene a buscarse a Cádiz es, como en Nápoles , este cielo azul , este mar azul , este aire transparente y limpio y este soplo de amor que el aire arrastra.
Por esto gusta Cádiz sin saber por qué. Hemos andado de aquí a allá todo el día con nuestro amable Cónsul , señor Huet , y aparte una encantadora dama , que nos ha recibido con una gracia del todo francesa y que mañana de un baile que expresamente me ha dedicado , me vería muy apurado para explicarle lo que he visto . Hemos pasado la tarde visitando los almacenes de esteras . Las esteras son la especialidad de Cádiz .
No conozco nada más lindo , más coqueto , más elegante que estas largas esteras blancas , suaves como telas , con bordados y dibujos rojos y negros . He adquirido no sé cuantos metros , que el Veloce tendrá la bondad de transportar a Argel , y allí me dolerá mucho si no encuentro modo de envíarlas a Francia. " A bordo del Veloce ".
Ayer le escribía desde el Puerto de Santa María , mientras mis amigos , más curiosos que yo por estas cosas , visitaban las magníficas bodegas que son la riqueza de la población .
Desde el Puerto de Santa María , el vino de Jerez se derrama por el mundo gastronómico .
Por eso , Puerto de Santa María es un verdadero lugar de peregrinación para los Ingleses . Un vaporcito que va cada hora de Santa María a Cádiz conduce en cada viaje , si no un cargamento completo , por lo menos un muestrario de elegantes viajeros que , depués de haberse detenido en Sanlúcar , quieren comparar el pajarete con el Jerez .















